L a   A l i m e n t a c i ó n   M a c r o b i ó t i c a

Historia y Filosofía

En Oriente, ésta forma de vivir y de alimentarse, fue introducida en los templos por un monje hindú llamado Bodhidharma durante el siglo VI. Así fue como nacieron las técnicas Chan, que posteriormente pasaron a Japón con el nombre Zen por las cuales son más conocidas. De los monasterios Zen del Japón es de donde resurge en los tiempos modernos la Macrobiótica, gracias a dos grandes pedagogos como fueron el M.D Mr. Sagen Ishitsuka M.D., y Mr. Yukikazu Sakurazawa (1893-1966).
Esta dieta que se caracteriza por la austeridad y pureza de sus ingredientes, fue exportada al Occidente en 1929 por el Maestro Yukikazu Sakurazawa, quien posteriormente adoptó el nombre de Georges Oshawa por el que es mundialmente conocido. 

Ohsawa le incorporó a la dieta Zen los principios Taoístas del Yin y del Yang, que son los pilares de la Medicina Oriental, y tras demostrar sus notables cualidades terapéuticas, la bautizó con el nombre de Macrobiótica. Que significa “Gran  Vida” (viene del griego. Macro = Grande , Biotik = Vida)

La cocina macrobiótica es un verdadero arte supremo de la vida. Es sin duda,  el arte más fundamental de la vida, ya que a través del arte culinario se puede modificar la carga de energía sea yin, sea yang y lograr el resultado terapéutico deseado.

Algunas personas creen que comen “sano” porque consumen platos que a su juicio son naturales y saludables. Pero la verdadera salud es algo muy profundo y si se desconoce la ley del yin y el yang ninguna cocina puede producir una cura poderosa. Vivir es equilibrar; nos equilibramos a cada momento porque equilibrio y desequilibrio son parte de una realidad de simultaneidad entre el yin y el yang.

 

A través del arte culinario podemos modificar la potencia energética del plato y lograr la armonía buscada. Esto no es un logro definitivo ya que una vez lograda la armonía hay que mantenerla constantemente ya que el destino de la armonía es inevitablemente la desarmonía. Si cada día creamos platos sabrosos y vitales, respetando la tradición culinaria del oriente de 5000 años de antigüedad, cada día creamos armonía, salud, felicidad y belleza.

No precisamos buscar la fuente de la juventud porque la simple práctica de la macrobiótica produce un rejuvenecimiento natural y un encanto espontáneo en la personalidad.  Los platos macrobióticos deben ser deliciosos y con muy buena presentación.  Deben otorgar la salud y la alegría de vivir a aquellos que los consumen. Si en un hogar se practica macrobiótica no puede haber enfermedad alguna,  ni depresivos, ya que la depresión es una yinnización extrema producida por una alimentación demasiado dulce.

Todos debemos aprender a cocinar, NO ES UN TEMA EXCLUSIVO DE LAS MUJERES, ya que la cocina es la fuente de la vida y de la salud, un cocinero macrobiótico es a la vez un sanador y un farmacéutico. Tradicionalmente la mujer al ser más intuitiva y sensitiva se encargó de la tarea de crear vida a través de la nutrición. Pero hoy en día en los tiempos tan difíciles que vivimos es prácticamente una necesidad que todos sepamos cocinar ya que es un tema de supervivencia.

El consumo de demasiados alimentos y bebidas YIN, especialmente lo dulce, es el motivo de diversas enfermedades, enfermedades que un médico no es capaz de curar y que uno mismo, teniendo una gran FUERZA  DE VOLUNTAD, puede curar hasta en 10 días!

El exceso de peso también es una enfermedad. Es causa de muchas otras enfermedades crónicas, cardiacas, diabetes y de algunos tipos de cáncer.

Siguiendo el método macrobiótico se consigue obtener el peso ideal y mantenerlo, y sin pasar hambre, el secreto está en comer con CONCIENCIA,  sano, nutritivo y rico!  

Nota: Este régimen no tiene ninguna contradicción, se puede combinar con cualquier tratamiento. Vale la pena probarlo!

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